En los últimos años, los procesos de participación ciudadana se han transformado radicalmente. La digitalización y las nuevas tecnologías han traído consigo el nacimiento de nuevas herramientas que permiten una implicación más directa y, también, más efectiva de la ciudadanía en la toma de decisiones políticas. En este sentido, los presupuestos participativos digitales son una iniciativa accesible y participativa capaz de influir en la asignación de los recursos públicos. Al realizar el presupuesto participativo en el ámbito digital, se genera un espacio más accesible para la participación de toda la ciudadanía. Pero, ¿qué son exactamente los presupuestos participativos digitales?
Qué son los presupuestos participativos digitales
Los presupuestos participativos digitales (PPD) son una evolución de los tradicionales presupuestos participativos, en los cuales los ciudadanos tienen la oportunidad de decidir directamente a qué proyectos o áreas de inversión debe destinarse parte del presupuesto público de una determinada entidad local o comunidad. Sin embargo es todavía, un ámbito de estudio académico poco desarrollado, muy especialmente en lo que concierne al impacto real de estos procesos digitales y, por tanto, al hecho de que haya consenso sobre cómo implementarla. (Wampler, McNulty y Touchton, 2018). Lo innovador en este caso es que la participación puede realizarse a través del entorno digital y discutir las prioridades del presupuesto de forma mucho más cómoda y accesible.
Los PPD se pueden definir básicamente en dos tipos:
- Procesos de presupuesto participativo presencial que utilizan las TIC de algún modo para incrementar la participación; por ejemplo, teniendo alguna etapa del presupuesto online
- Presupuestos participativos exclusivamente digitales. Todo el proceso del presupuesto participativo es digital.
Si bien los presupuestos participativos digitales ofrecen grandes oportunidades, también presentan algunos retos para la participación de la ciudadanía. No en vano, la brecha digital sigue siendo un obstáculo para muchas personas —especialmente en áreas de acceso a internet más restringido o para aquellas generaciones que no han tenido oportunidad de formarse en el ámbito digital—. A pesar de esto, es importante señalar que muchas iniciativas incluyen planes para garantizar que todos puedan participar ya sea en el entorno online o en el entorno físico. Las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) por sí solas no garantizan el éxito de un proceso participativo, pero sí que permiten un nuevo espacio para participar. Cuando se combinan adecuadamente con la participación presencial, pueden ser muy útiles. Además, contribuyen a hacer el proceso más transparente y pueden atraer a una mayor cantidad de participantes, incluyendo a aquellos ciudadanos que participan de forma individual.
Puede encontrar más información en el documento “GOBERNANZA PARTICIPATIVA LOCAL, construyendo un nuevo marco de relación con la ciudadanía”que se encuentra en la página oficial de la Red de Transparencia y Participación Ciudadana.